Todo es complicado, más de lo que parece. A veces hacemos las cosas sin pensar, sin imaginar las consecuencias que nuestros actos pueden llegar a producir. Y sí, a veces pueden pasar cosas buenas, fantásticas, extraordinarias, se podría decir, pero la mayoría de las veces que actuamos a lo loco, lo que suele pasar no es nada bueno. Desde enfadar a alguien hasta poner en peligro nuestras vidas. Es como una escala del 1 al 100 y entre ellos está el 2,3,4... y avanzando hasta llegar al 100, la "máxima puntuación", lo peor, osea lo que en tan solo un segundo puede tirar abajo tu esfuerzo de horas, días incluso meses, sin ninguna forma de remediarlo. Te quedas quieto, sin habla tras ver las consecuencias, pero ya no hay marcha atrás, nada que podamos hacer y cada uno debe cargar con lo suyo.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Consecuencias.
Todo es complicado, más de lo que parece. A veces hacemos las cosas sin pensar, sin imaginar las consecuencias que nuestros actos pueden llegar a producir. Y sí, a veces pueden pasar cosas buenas, fantásticas, extraordinarias, se podría decir, pero la mayoría de las veces que actuamos a lo loco, lo que suele pasar no es nada bueno. Desde enfadar a alguien hasta poner en peligro nuestras vidas. Es como una escala del 1 al 100 y entre ellos está el 2,3,4... y avanzando hasta llegar al 100, la "máxima puntuación", lo peor, osea lo que en tan solo un segundo puede tirar abajo tu esfuerzo de horas, días incluso meses, sin ninguna forma de remediarlo. Te quedas quieto, sin habla tras ver las consecuencias, pero ya no hay marcha atrás, nada que podamos hacer y cada uno debe cargar con lo suyo.
A quien no le guste que no mire.
Me muerdo las uñas. Los sábados procuro no quererte y los domingos te echo de menos. Llego pronto a todos lados, nunca te voy a hacer esperar. Tengo muy poca paciencia y me agobio con facilidad. Me encanta llevar pintadas las uñas, y subo las escaleras de dos en dos. Soy una desordenada, y me olvido de todo, excepto de las cosas bonitas que tú me dices. ¿Pero sabes qué? Podría hacerte mil y una fotos y empapelar todas las calles de la ciudad con tu cara. Y colarme en tus sábanas los martes por la noche y levantarme sin hacer ruido los miércoles por la mañana. Tengo la capacidad para echarte de menos cuando te acabas de ir; la capacidad de quererte, como poca gente lo sabe hacer.
Puedo sorprenderte todos los días con algo nuevo que jamás te podrías imaginar. Y quererte hasta explotar, y decir mil cursiladas solo porque te tengo al lado. Y tener la capacidad de parar el tiempo con un beso tuyo. Y quererte hasta la mañana siguiente, cuando el contador llega a cero, y entonces volver a empezar. Si me preguntas por una virtud, quizás te diga que mi única virtud eres tú, ¿pero sabes qué? de todos los defectos que pueda tener, ninguno se asemeja al temblor de piernas que me entra cuando te veo, a la sonrisa de tonta y a mi gran felicidad de tenerte.
sábado, 21 de abril de 2012
Huir a otro mundo.
Esos días lluviosos, en lo que lo único que necesitas es estar solo. Coger tu reproductor de música, enchufar los cascos, y evadirte del mundo exterior, olvidarte de todo, creando un universo paralelo, un universo en el que solo tú eliges. Un universo en el que no hay personas que te controlan, ni gente que te hace la vida imposible. Un universo que te hace caso. Ese universo tan espectacular que solo la música puede darte.
Jamás mires atrás.
Suéltate el pelo, por una vez en tu vida, no te preguntes el por qué de todo lo que te rodea, y tan solo disfruta, disfruta de poder vivir el día a día, disfruta de saber que aún te queda mucho por delante. Disfruta, saborea el presente, que el pasado ya ha sido olvidado. Vive al límite, porque nadie te asegura cuánto tiempo te queda. Vive como si no hubiera mañana. Sueña como si fueras a vivir eternamente. Y nunca, jamás mires atrás.
Ves la pantalla del móvil encendida y empiezas a mirarla durante un buen rato esperando a que se apague, pero te cansas de fijarte en esa inútil espera, y apartas la vista dejando atrás tu anterior acción, pero cuando te interesa mirar la hora en él, la pantalla ya está apagada, y te das cuenta de que aunque estuvieras constantemente mirándolo, nunca te diste cuenta de los detalles, ni te molestaste en mirar la hora en la pantalla.
A veces puede pasarte, pero no con una pantalla de móvil, sino con una persona, no será con la hora, serán unos sentimientos, y no se apagará, le perderás.
A veces puede pasarte, pero no con una pantalla de móvil, sino con una persona, no será con la hora, serán unos sentimientos, y no se apagará, le perderás.
sábado, 14 de abril de 2012
No quiero enterarme de lo que pasa a mi alrededor pero de repente aparece alguien que te dice que aflojes y cuando aflojas, te das cuenta de las cosas y entonces te das cuentas de los pequeños detalles. Que detrás de esas copas, hay un trofeo, que esta sonando mi canción favorita, y que Rosana se iria ahora mismo con usted al fin del mundo. Ella me hace ir lento. Me hace sentir bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


