viernes, 11 de mayo de 2012
Ellas.
Amigas, aquellas capaces de invitarte a unos 500 cubatas, y capaces de cantarle las 40 a una tía que te mira mal, esas que aguantan tus chapas sobre lo bueno que estan sus hermanos, esas que te presentan a sus otros amigos, que te proponen inocentadas, que te hacen cosquillas, que te incitan a que bebas alcohol, que te violan nocturnamente, que te hacen fotos a traición... Aquellas personas que se despiertan a las 10 de la mañana, y se quedan mirando como duermes en vez de saltar sobre ti para putearte, y aquellas, que te despiertan por que duermes con un ojo abierto y otro cerrado. Aquellas que roncan, que son vagas porque suben en ascensor a un primero, que te quitan lo que no te guste de las cenas, que compran gominolas contigo, que te dan mimos, que se golpean con los pies contra sillas... Aquellas, que te echan en los cubatas mas de media botella solo para tajarte y que seas feliz momentáneamente.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Soy diferente, lo sé, y eso me gusta, y al que no le guste que no mire
Muchas veces las cosas no son lo que parecen, ni siquiera las personas. Pueden parecer tan buenas, hasta el punto de pensar si son o no reales. Pero no. Nos engañan con facilidad y se ganan nuestra confianza, y con ella nuestra felicidad. Parece una tontería, pero no se sabe lo que es hasta que te ocurre. Que alguien con el que has compartido mil y un alegrías, al que le has contado todos tus secretos inconfesables, te la clava por la espalda, porque sí. Te deja como si fueras un juguete viejo, y se van con ella tus más íntimos sentimientos, y sabes que no volverán. Luego te sientes un idiota por haberle creído y no haber sospechado ni un momento en que era una falsa persona, porque solo se le puede llamar así: FALSA.
Consecuencias.
Todo es complicado, más de lo que parece. A veces hacemos las cosas sin pensar, sin imaginar las consecuencias que nuestros actos pueden llegar a producir. Y sí, a veces pueden pasar cosas buenas, fantásticas, extraordinarias, se podría decir, pero la mayoría de las veces que actuamos a lo loco, lo que suele pasar no es nada bueno. Desde enfadar a alguien hasta poner en peligro nuestras vidas. Es como una escala del 1 al 100 y entre ellos está el 2,3,4... y avanzando hasta llegar al 100, la "máxima puntuación", lo peor, osea lo que en tan solo un segundo puede tirar abajo tu esfuerzo de horas, días incluso meses, sin ninguna forma de remediarlo. Te quedas quieto, sin habla tras ver las consecuencias, pero ya no hay marcha atrás, nada que podamos hacer y cada uno debe cargar con lo suyo.
A quien no le guste que no mire.
Me muerdo las uñas. Los sábados procuro no quererte y los domingos te echo de menos. Llego pronto a todos lados, nunca te voy a hacer esperar. Tengo muy poca paciencia y me agobio con facilidad. Me encanta llevar pintadas las uñas, y subo las escaleras de dos en dos. Soy una desordenada, y me olvido de todo, excepto de las cosas bonitas que tú me dices. ¿Pero sabes qué? Podría hacerte mil y una fotos y empapelar todas las calles de la ciudad con tu cara. Y colarme en tus sábanas los martes por la noche y levantarme sin hacer ruido los miércoles por la mañana. Tengo la capacidad para echarte de menos cuando te acabas de ir; la capacidad de quererte, como poca gente lo sabe hacer.
Puedo sorprenderte todos los días con algo nuevo que jamás te podrías imaginar. Y quererte hasta explotar, y decir mil cursiladas solo porque te tengo al lado. Y tener la capacidad de parar el tiempo con un beso tuyo. Y quererte hasta la mañana siguiente, cuando el contador llega a cero, y entonces volver a empezar. Si me preguntas por una virtud, quizás te diga que mi única virtud eres tú, ¿pero sabes qué? de todos los defectos que pueda tener, ninguno se asemeja al temblor de piernas que me entra cuando te veo, a la sonrisa de tonta y a mi gran felicidad de tenerte.
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